martes, 25 de marzo de 2008


KEMENTARIS
…anoxe soñé con ut. (msj. de texto 8.30hrs.día x, año 200x)
¿Qué soñaste anoche?
Hasta donde sé, la mayoría sueña; quizás algunos puedan decir que no pero quizás es que no lo recuerdan por la mañana, lo cual no es extraño ya que algunos incluso olvidan a la mañana siguiente lo que hicieron la noche anterior aún estando despiertos.
No es difícil hacerse adicto a los sueños, porque en ellos eres protagonista inmediato. En la obscuridad de la que noche, los sueños te llevan a lugares a donde nunca antes has estado, donde la realidad se distorsiona, donde puedes manejar casi cualquier cosa a tu alrededor, eres solo tu en un mundo que puedes controlar, donde se revela lo mas profundo de tu ser, donde a veces nos enteramos de que tan imperfectos somos en realidad, sobre todo cuando hacemos cosas que no hacemos en la realidad, donde nos sorprendemos nosotros mismos con nuestra dudosa moralidad así como de nuestra violencia mas escondida junto con todas las trancas que juramos no tener.
Esta crónica no lleva a ninguna interpretación pues los sueños son solo inquietudes de nuestro diario vivir la secuencia de cada uno de nuestros días y recuerdos contados por nuestra mente de una manera que nos asusta o nos agrada con el afán interior de que aprendamos algo ya sea conciente o inconcientemente, aceptando solo frente a nosotros mismos que no somos tan buenos como decimos ser.
¿QUIEN NO HA SIDO PERSEGUIDO ALGUNA NOCHE POR SUS TEMORES MAS ESCONDIDOS? Cuando caes en lo profundo desde un alto lugar, cuando no puedes caminar o por mas que abres los ojos no ves, cuando te encuentras con personas que no conoces en una realidad paralela y te sientes como perdido, cuando sueñas en intricados laberintos que te ahogan de los que no hay salida, cuando extrañas criaturas te persiguen, cuando las personas que crees conocer se transforman frente a ti en verdaderos moustros, cuando las cosas cambian de forma y pierdes el control de lo que te rodea, de pronto estas aquí y luego en otro lugar que jamás has visto, cuando deseas despertar y algo te aprieta el pecho y no te deja respirar. Pesadillas, tus temores, inquietudes, decepciones y errores persiguiéndote; tu subconsciente.
¿QUIEN NO HA SOÑADO ALGUAN VEZ QUE POSEE ALGUNA HABILIDAD SOBRENATURAL? Como aquella vez en que soñaste que corrías tan rápido como una gacela y no te cansabas, o cuando con fuerza sobrehumana defendiste a alguien de algún agresor, o cuando saltaste de lo alto y no caíste sino que podías volar, cuando las cosas se transformaban a tu voluntad, cuando tu mismo te transformabas en aquel animal que siempre has admirado recorriendo libre grandes extensiones. En los sueños nuestra imaginación cobra vida, como todo don dado por Dios nuestra imaginación y la capacidad de soñarla es algo que debemos cuidar de que no se contamine.
¿QUIEN NO HA COMETIDO ACTOS DE VERAS CUESTIONABLES EN LOS SUEÑOS? En ellos la moralidad se puede perder. La maldad y la violencia, afloran, nos sentimos poderosos, nos hacemos rebeldes cuando nos encontramos en nuestros sueños con situaciones de las que tratamos a duras penas de evitar mientras estamos despiertos. Nos dejamos llevar en nuestros sueños y hacemos lo que no deberíamos, porque en el fondo, muy en el fondo es aquello que de verdad deseamos hacer, aquel deseo escondido que se mantiene amortiguado en nuestro corazón y que en ocasiones desespera por salir y realizarse. Los sueños en ocasiones solo nos muestran nuestras motivaciones y debilidades mas profundas.
¿QUIEN NO HA SOÑADO CON ALGO TAN SIMILAR A LA REALIDAD QUE ESTREMECE? Así hemos soñado cosas tristes que nos despiertan con angustia, como con cosas tan hermosas que nos hacen ver el nuevo día con una cuota mas de optimismo. Como cuando en sueños estamos con aquella persona tan especial que en la realidad nos resulta tan distante, cuando invade nuestros sueños aquel personaje que se supone que ya no es parte de nuestras vidas y uno se pregunta porque aún esta en mis sueños, como cuando nos reunimos con aquellos que ya no existen por que se han dormido en la muerte y el sueño con ellos nos da un pequeño obsequio al tener la posibilidad de sentirlos vivos nuevamente, como cuando algunos pueden sentir correr, ver y disfrutar de la energía de la juventud aunque ya no posean ninguna de esas cosas.
Las maravillas de los sueños son una y mil, extraordinario don que nos permite hacer un borrador de lo que podríamos hacer al día siguiente, corregir errores, acercarnos a quienes no nos hemos acercado, decir lo que no hemos dicho, evitar lo que no hemos evitado, cambiar lo que en los sueños se nos muestra que no hemos cambiado.
By KEMENTARIS
KEMENTARIS
"EL GUERRERO", LA BRUJA Y EL BUFON
Su pongo que más de alguno de ustedes habrá visto la película "El Gran Pez". La película enseña que nuestra vida por más simple que nos parezca puede convertirse en la más grande y extraordinaria historia jamás contada, donde incluso un final tan confuso y angustiante como la muerte puede ser visto como el mas esperanzador y mágico final de una historia que en el fondo no tiene fin.
Demás esta decir que al abrir los ojos cada mañana no nos despertamos en la habitación de un magnifico castillo, que no nos aguarda ningún exquisito carruaje, y ni hablar del príncipe que brilla por su ausencia, sin embargo no están muy lejos de nosotros, los bosques encantados, las magnificas criaturas, las brujas horrendas, el salvador guerrero, y el maléfico dragón. Cuando hago la crónica de cada cosa que pasa, en mi poco común vida, abundan en ella las criaturas de los cuentos. Y no es que escriba cosas obscuras, los personajes me los brindan ustedes mismos y otros mas que conforman el mundo en el que vivo, y es que es, en este mundo donde me e topado con: "brujas malvadas", Quién no ha sido victima de una "suegra" horrenda que hace de todo por atormentarte, la que cree que su niñito querido es prácticamente una santo y que uno es la pérfida de la historia?. O con "amigos leales y traidores" en la batalla constante de la vida, esos amigos entrañables que llegan justo para ayudarte, o aquellos que juran amistad eterna y a la primera te pegan la puñalada por la espalda?. Quién no se ha encontrado con encantadores "príncipes" y "princesas" de los cuales uno se enamora?. O con extraordinarios "guerreros" que salen en tu defensa en el momento menos pensado siendo tal tu impresión que hasta casi puedes verle en su extraordinaria cabalgadura con su capa flameando al viento?. Quién no ha estado en un "bosque encantado" o en aquel hermoso lugar de paseo con cierto toque mágico?. Quién no a soñado hacer realidad aquella frase que dice "y fueron felices para siempre"?. Quién no ha enfrentado a aquel enorme Dragón con toda la armadura puesta en la lucha constante entre el bien y el mal?, pues cómo no comparar los enormes problemas que afrontamos en ocasiones con una mítica batalla con un poderoso dragón que desea darnos muerte. Y por qué no? cuando desde el inicio de los tiempos hemos visto esta batalla donde participan seres obscuros de siniestras intenciones. La serpiente original, el Gran Dragón y sus secuaces, demoníacos y humanos. Y si de criaturas extraordinarias hablamos, allí aparecen los magníficos ángeles. De extraordinario poder han sido leales portadores de sobrecogedores mensajes y han ministrado a favor de muchos personajes bíblicos. Sabemos bien de ellos y de su combatir contra fuerzas demoníacas, con todo lo que sabemos y en lo que participamos, cualquier cuento de hadas queda chico. Vivimos en un mundo regido por fuerzas superiores que ejercen su influencia sobre nosotros, los ángeles al servicio de Jehová Dios nos guían y van a la vanguardia de todo acontecimiento, protegiendo y ayudando a que se lleve a cabo cada pequeño detalle de lo que se ha escrito. Pero también están aquellos ángeles demoníacos que haciendo uso del espíritu de este mundo influyen en las actitudes o pensamientos de algunos de nosotros corrompiendo su corazón, traicionando y causando dolor a aquellos que permanecen fieles transformándose en los personajes obscuros de los cuentos, transformándose para nosotros en los personajes obscuros de nuestra propia historia.
www.imaginaria-kementaris.blogspot.com
By Kementaris

martes, 18 de marzo de 2008


KEMENTARIS
ROJO ETERNO

La perversidad del ser…

“Decidí intuir recorriendo palacios, desarmé por correr cada paso a seguir.
Ataqué como rey que asesina con gracia, no creí, no pensé, seria mi condición natural…”

De naturaleza imperfecta el hombre siempre ha ido contra la corriente en cuanto a sentir el bien en su interior. Nos gusta lo obscuro, lo malo, lo turbio, lo sórdido, lo bajo, lo perverso, en ocasiones a nuestro corazón le encanta retorcerse en extraños e intrincados laberintos de emociones contradictorias, por qué? Porque simplemente somos imperfectos. Pero en un plano un poco mas abajo de estos sentimientos que nos parecen tan aberrantes pese a que son parte de nosotros, está lo que de verdad encierra nuestro pequeño e indefenso corazón, la sensibilidad del ser, esa que es tapada por la perversidad de nuestro ser.
Si, somos sensibles y a la vez increíblemente perversos. Si, nos pueden herir con una simple palabra la que sentimos como la delgada hoja de una daga hundiéndose centímetro a centímetro en nuestro corazón, una palabra, claro que después de que hemos dicho mas de veinte que han herido a otros, pero tales palabras simplemente no las recordamos pues no consideramos que ellas fueron hirientes para otros, pero si recordamos esa palabra que nos causó dolor, que sensibles e insensibles somos.
A veces no son cuestiones de palabras son de conductas. Buscamos que se nos trate con cariño, que se nos crea, que se nos aguante, que se nos quiera tal y como somos, que se nos busque, que se nos perdone, que se nos ame, que se nos entienda, que se nos de nuestro espacio, que se nos deje invadir. Y somos perversos al no tratar con cariño, al mentir, al perder la paciencia, al exigir, al olvidar, al no perdonar, al dañar, al herir, al no amar con verdad, al no entender, al sobrepasar los límites o al no tenerlos, al mirar con desden el cariño que nos entregan otros.
Quizás muchos pudiéramos alegar, “es que no me di cuenta de lo que hacía”, pero la perversidad es nuestra marca de nacimiento, nuestra imperfección heredada, la llevamos con nosotros y a veces nos controla pues rara vez pasa que no nos damos cuenta de que estamos haciendo mal, la mayoría de las veces nuestro propio corazoncito pequeño e indefenso nos grita de lo profundo; “no continúes en esto pues muchos sufrirán por tu culpa y tu mismo no te librarás de ello”; porque lo que hiciste a otro, sencillamente se te será devuelto.
Pero la perversidad del ser, nuestra condición natural es poderosa y acalla esta pequeña vocecita en nuestro interior, solo para que mas tarde se cumpla en nosotros mismos la única y perfecta ley, “ojo por ojo, diente por diente”.
Sufrirás todo lo que hiciste sufrir.

KEMENTARIS